PREDICANDO QUE JESUS ES DIOS
Hechos 13:13-41
INTRODUCCIÓN
En el capítulo 13 y 14
veremos el primer viaje misionero de Pablo.
Hemos visto que todo
está bajo el control de Dios. Que Él es quien dirige a su Iglesia.
Veremos cómo se fue
estableciendo la Iglesia por todo el mundo, gracias al trabajo misionero de la
Iglesia primitiva.
Hoy veremos cuál es la
misión de la Iglesia de Cristo:
I UN MINISTERIO DIFICIL
II PREDICANDO QUE JESUS
ES DIOS
III LLAMANDO AL ARREPENTIMIENTO
IV CUMPLIENDOSE LA
VOLUNTAD DE DIOS
I UN MINISTERIO DIFICIL
13 Habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros
arribaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, volvió a
Jerusalén. 14 Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la
sinagoga un día de reposo y se sentaron.
II PREDICANDO QUE JESUS
ES DIOS
15 Y después de la lectura
de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones
hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. 16 Entonces
Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: Varones israelitas, y los que teméis a Dios, oíd:
17 El Dios de este pueblo de
Israel escogió a nuestros padres, y enalteció al pueblo, siendo
ellos extranjeros en tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de
ella.
18 Y por un tiempo como de
cuarenta años los soportó en el desierto;
19 y habiendo destruido
siete naciones en la tierra de Canaán, les dio en herencia su
territorio.
20 Después, como por
cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel.
21 Luego pidieron
rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.
22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también
testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi
corazón, quien hará todo lo que yo quiero.
23 De la descendencia de
éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel.
24 Antes de su venida, predicó Juan el
bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel.
25 Mas cuando Juan terminaba
su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo él; mas he aquí viene
tras mí uno de quien no soy digno de desatar el calzado de los pies.
26 Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros
teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación.
27 Porque los habitantes de
Jerusalén y sus gobernantes, no
conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los
días de reposo, las cumplieron al condenarle.
28 Y sin hallar en él causa
digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase.
29 Y habiendo cumplido todas
las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro.
30 Más Dios le levantó de los muertos.
31 Y él se apareció durante
muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a
Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.
32 Y nosotros también os
anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres,
33 la cual Dios ha cumplido
a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito
también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.
34 Y en cuanto a que le
levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Os daré las
misericordias fieles de David.
35 Por eso dice también en
otro salmo: No permitirás que tu Santo vea corrupción.
36 Porque a la verdad David,
habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y
fue reunido con sus padres, y vio corrupción.
37 Mas aquel a quien Dios
levantó, no vio corrupción.
38 Sabed, pues, esto,
varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados,
39 y que de todo aquello de
que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo
aquel que cree.
III LLAMANDO AL
ARREPENTIMIENTO
40 Mirad, pues, que no venga
sobre vosotros lo que está dicho en los profetas:
41 Mirad, oh
menospreciadores, y asombraos, y desapareced;
Porque yo hago una obra en vuestros días,
Obra que no creeréis, si alguien os la contare.
Porque yo hago una obra en vuestros días,
Obra que no creeréis, si alguien os la contare.
IV CUMPLIENDOSE LA
VOLUNTAD DE DIOS
Hechos 13:48 (TLA)
48 Cuando los que no eran judíos oyeron
eso, se pusieron muy contentos y decían que el mensaje de Dios era bueno. Y todos
los que Dios había elegido
para recibir la vida eterna creyeron en él.
CONCLUSION
Un ministerio se nos ha encomendado, nada fácil de realizar, que
por voluntad de Dios así ha sido designado.
Predicar el evangelio de la promesa de Dios: la salvación
Que Jesus es Dios, que se encarnó, que fue muerto y sepultado, que resucito y que solo en El tenemos perdón de pecados.
Y por último llamar al arrepentimiento
¿Crees que Jesus es Dios?
También los demonios creen
Sométete a Dios, reconócele como el Señor de tu vida